domingo, 8 de noviembre de 2009

Noches de música y poesia. con Kepa Ríos y poetas de la Escuela de Poesía Grupo Cero

jueves, 29 de octubre de 2009

Soy un pájaro que vuela por volar, no padezco de hambre. Rompamos con el misterio cristiano, seamos un grupo


14 de enero de 1978, Madrid

Querido:

Los días transcurren unos tras otros como siempre.
La vida pasa.
Me cuesta escribir esta carta, que he comenzado a escribirte hace unos días.
En realidad me siento interrumpido
una llamada telefónica
una carta tuya, donde haces las preguntas sobre el nuevo orden,
interrumpieron mi escritura.
Interrupción que quiere decir que nunca más,
podré decirte aquello que comencé a decirte el 7-8 de enero.

Me preguntas acerca de la posición de la Topología y su importancia
en el proyecto Cero, y sabiendo que la respuesta no se trata de lo mismo,
contesto:

a) El prestigio lo tiene quien se lo gana,
lo que no quiere decir que nos interese especialmente el prestigio.

b) El encuentro con la verdad hizo incierto todo discurso.

c) Vivir 200 años es más fácil que ser inmortales. Preferimos vivir 200 años, y todo por elegir lo más fácil.

d) La topología y el sexo tienen algo que ver con nuestro movimiento
y teniendo en cuenta que hoy el sexo no corre más,
pienso que para sobrevivir,
la topología
deberá desprenderse de sus trabas sexuales.

e) Lacan no va más.

f) La topología y la lingüística estructural me parecen los mejores y a la vez,
los únicos instrumentos de la escuela lacaniana de París, o de donde sea,
tener una simple noción de ellas, bastaría.

g) Sabemos que Lacan es un filósofo,
no vemos entonces
por qué combatirlo a él,
precisamente con topología,
un instrumento para filosofar.

Sería conveniente saber que únicamente una ciencia, podrá dar cuenta no sólo de la ideología sino también de la filosofía.
Esa ciencia no existe.
Existen los pormenores de un hallazgo,
los destellos de un grupo de hombres jóvenes,
frente al ser de la creación.
Existen algunas nociones,
quiero decir un campo fértil,
y como todo campo fértil no basta abusar de él para que rinda más.
Darnos nuestro tiempo sería conveniente.

h) No quiero olvidarme que hablábamos de la topología y su importancia,
bien, lo digo,
de capital importancia,
fue para nosotros oscuridad y luz,
emblema por emblema,
arte por arte,
y como todos sabemos,
perdió la lingüística.
Lacan entre tanto da su último seminario “tiempo de concluir”,
después me imagino que sobre la carroña advendrán los buitres.
No quiero ser buitre de ninguna carroña.
Soy un pájaro que vuela por volar,
no padezco de hambre.
En tanto voy volando,
miro el mundo y veo,
porque de ver se trata,
que todo el mundo occidental, todo él, y nosotros en él,
está sumergido aún,
en el diluvio universal cristiano,
ya que dos ejemplares de cada animal son suficiente para todo.
Rompamos con el misterio cristiano,
seamos un grupo.
Que todo valga,
tengamos en cuenta que las puntas se rompen antes,
no pongamos más a un hombre en la tonta encrucijada de tener que elegir.
Que todo sea.
La escritura sólo tiene una función,
desrealizar,
y lo que no se puede en un año se podrá en cien.
Del ser por ahora tenemos un bosquejo,
todavía nos faltan los colores.
Ser nos llevará como tú dices 20 maravillosos años,
para nuestra manera de vivir varias vidas.
Espero que seamos humanos,
por ahora un plan para vivir.
Del poder, me gustaría hablar dentro de 15 años.

Las noches transcurren,
como transcurren los días,
y ese transcurrir es maravilloso.
Entre el café y los humos recordamos tu nombre tu figura,
mis familiares murmuran por la casa la importancia de nuestra relación,
dejan caer de vez en cuando,
alguna imaginería del pasado,
siempre una sana emoción para el corazón.
Cuando suceden estas cosas,
estoy absolutamente seguro que entre nosotros no habrá enfermedades del corazón,
y me pregunto qué es lo que sostiene esta grave afrenta,
contra la medicina y su filosofía de sostén:
¿acaso la inmediatez de un gesto amoroso?
¿acaso la relatividad de una ciencia?
o peor aún
¿acaso la inteligencia de unos cuantos hombres?
Yo por mi parte,
soy un grupo,
deseo conversar con todos,
una larga conversación,
un hecho humano notable.
Un punto definitivo en la historia.
Eso sí,
sin apuros,
prefiero que no haya más acciones heroicas.
Los kamikazi
fueron en última instancia,
los primeros síntomas,
de la explosión atómica,
no hagamos tonterías.

Estar solos en el cumplimiento de una función,
tiene por lo tanto,
que resultarnos antiguo.
La soledad siempre es un intento,
para destruir mejor,
sin testigos,
sin voces humanas a nuestro alrededor.
Lujuria del despedazamiento hasta lo último,
y si se tratara de gozar,
del ejercicio ético,
diría que la soledad en cualquiera de sus modalidades,
es mala.
Genera envidia,
ansias de destruir lo que me ilusiona como completo,
y que siempre está fuera de mí,
en los otros.
Vivir así,
os lo aseguro,
es imposible.
Y yo querido,
ya he pagado mi boleto,
podría sacrificar mi nombre,
exijo mi viaje de placer.
Un viaje alrededor del mundo y sus historias,
sin ataduras,
sin preconceptos,
quiero decir,
una nueva visión.
En esa nueva visión tendrá que entrar, como mínimo,
todo aquello,
que sirvió como excusa a nuestra pasión los últimos 10 años.
Desde la poesía,
hasta la ciencia.
Desde la paz,
hasta la guerra,
desde los viejos textos de Freud y Marx,
hasta la fresca juventud,
de nuestros escritos.
Desde la poesía de nuestras mujeres,
hasta el más pequeño acto de nuestra vida cotidiana.
Para empezar diré que la ciencia es,
tan importante como cada uno de nosotros,
(y sé que comenzar de esta manera
puede llegar a ser una ambigüedad de mi retórica)
Que cada uno de nosotros es tan importante como el último dibujo.
Que a su vez es tan importante como las conversaciones
y que todo esto,
es tan importante como pintar,
y todo tan importante como la misma muerte,
y nuestras risas a veces tan importantes como todo.
Las cerámicas tan importantes como Gardel
y tan importante a su vez,
como cada hecho social de nuestros cuerpos contra nuestros cuerpos,
es decir,
toda la filosofía de nuestra vida pequeña,
tiene que quedar incluida en la nueva visión.

Nuestro cantor y sus canciones y complicados pensamientos de Einstein,
serán nuestro regocijo y nuestra calma.
La pintura,
ese pasaje necesario,
para un gran cine, que viva entre nosotros.
En cuanto a la poesía,
ella misma,
ya ha dado,
suficiente cuenta de su poder,
dejémosla nacer en paz.
El psicoanálisis,
y voy a decirlo aunque quede mal,
es para muchos de nosotros parte de nuestra vida,
un descubrimiento de nuestra juventud,
como el amor,
como la poesía,
y después me pregunto ¿qué otra cosa descubrimos de jóvenes?
Y nada más
y toda la pasión quedó ligada a estas palabras.
Después fuimos adultos,
a la pasión le fuimos agregando sabiduría,
la estúpida conciencia de saber
y nos llenamos,
la cabeza y el alma de palabras
y eso,
no estuvo mal,
pero privilegiar una palabra sobre otra es muy difícil, tan difícil
como concentrarse,
en estos tiempos,
en un solo punto.
Tan difícil,
como amar,
en estos tiempos,
a un solo dios.

Si alguien te pregunta como me va,
dile,
que me va bien,
que estoy contento,
que no me atrevo a decirlo en voz alta,
soy feliz.
Un tipo con la sangre siempre revuelta y feliz,
soy quiero decirte,
como una paradoja,
un hecho social evaluable,
el prototipo de una pasión,
del alma,
un emblema para cualquier locura,
una partícula de luz,
cuando miro,
me incluyo en la mirada.
Querido,
desearía no abrumarte,
mejor dicho,
desearía entretenerte con estos raros pensamientos acerca de nosotros,
desearía crearte un ardiente deseo.
Conversar,
conversar,
hasta desarreglarlo todo.
Construir una conversación que sirva a todos por igual
también a nosotros.
Algo así como una verdad de la verdad.
Una conversación al rojo vivo,
entre amigos.
Porque para repartirse el mundo,
se hacen necesarios,
ciertos menesteres:
Evaluar las fuerzas,
o bien,
acariciar el poder,
ser,
el gran solitario,
el único entre todos,
virgen y madre.
Amante de la inteligencia y la musculatura a flor de piel,
un poderoso dios cristiano,
ya que para llegar a él se debe morir,
quiero decir,
un gran solitario,
el gran masturbador.

Un gran maricón,
un indeciso crónico,
un pobre padre alterado por el poder.
En definitiva,
un padre holgazán,
que espera,
la muerte de su hijo en los cielos.
Quiero construir un padre que sepa cuales son nuestros derechos,
ya que la disciplina,
como sabemos,
viene sola.
Quiero construir un hijo que sepa cuales son nuestras obligaciones
ya que el amor,
como sabemos,
viene solo.
Nada de pinceladas grises a nuestro cielo,
quiero,
un febrero histórico,
caliente,
aquí en Europa,
un febrero del sur.
Debemos fabricar un No consistente.
Definitivo.
NO AL SUICIDIO
(todo suicida dentro del Grupo Cero será considerado,
como narciso,
que no pudo abrazarse a sus hermanos y murió.
Queda claro,
que ni antes ni después de muertos,
pertenecen al grupo)
NO A LA CARENCIA
(todo carente,
quiero decir cada uno de nosotros,
deberá poco a poco,
ir perdiendo la pretensión de ser felicitado públicamente,
con diploma de honor,
cada vez que fracasamos en una acción social,
quiero decir en una acción con el otro.
Aceptar ciertas limitaciones,
será una mutilación,
tal vez necesaria,
y de ninguna manera ningún triunfo jubiloso sobre nada.
Carecer no es malo,
pero tampoco bueno.
NO A LAS INSTITUCIONES,
de ningún tipo,
basta de hechos mediocres en nuestra vida.
El escalafón no corre más,
de golpe puede el que ayer no podía.
Dejemos poder a los que pueden,
el resto,
que haga crucigramas,
que manche con su sangre,
y con su carne humana,
el diccionario.
Que vaya tranquilamente reconociendo sus propios deseos,
que se entretenga conversando con dios,
hasta poder.
Un día,
te golpea un viento huracanado en la frente y eres el mejor,
y esto,
convengamos,
le puede ocurrir a cualquiera.
Ser los mejores,
por lo tanto,
no sirve para nada.
Seamos otra cosa.


MIGUEL OSCAR MENASSA
Del libro “Grupo Cero ese imposible y Psicoanálisis del líder”

lunes, 5 de octubre de 2009

Uno de pintura

Miguel Oscar Menassa. 1 de septiembre de 2009

lunes, 21 de septiembre de 2009

CARTA DE SALUTACIÓN en el día de mi 69 cumpleaños




ACERCA DE LA DIFUSIÓN Y TRANSMISIÓN DEL PSICOANÁLISIS

Hoy cumplo 69 años y cuando cumplo años escribo algún poema, alguna tontería. Hoy no tengo ganas de escribir nada.
Siento la necesidad de tener que elegir cómo quiero vivir mi tercera edad.
Según los ejemplos que tengo (mi abuelo Antonio, Bajarlía, Borges, Leopoldo de Luis, Rafael Alberti), mi tercera edad puede prolongarse de los 69 a los 99 años.
Es decir, tengo que poder planificar, al menos, 30 años o me obligarán a vivir una vejez mediocre, contando el dinero que no se tiene, sin ilusiones y dispuesto a morir.
A mí me gustaría seguir cumpliendo con mis obligaciones hasta el día de mi muerte, se trate de dinero, de sexo o de poesía.
El dinero, ganarlo o hacerlo ganar es lo mismo. El sexo, gozar o ver gozar es lo mismo. Y en cuanto a la poesía, escribir o leer lo que otros escriben es lo mismo.
El entusiasmo es lo que permite una prolongada tercera edad.
Lo que me cura y lo que me hace vivir más años, no son las cosas que hago sino el entusiasmo puesto en el quehacer.
Lo que no he perdido con los años es la pasión: por el trabajo, por las realizaciones, jugar al billar, estudiar, escribir, amar intensamente a una mujer, luchar contra la injusticia, contra la pobreza.
Los juegos de azar, aún me enloquecen como en mi juventud.
Y me enaltezco de haber tenido a mi lado en todas mis edades camaradas, hombres, mujeres que, más allá de las relaciones que tuviéramos, estábamos de acuerdo con algunas ideas, algunos conceptos.
No fueron siempre los mismos, pero siempre he tenido camaradas.
En el momento actual, hombres, mujeres (más mujeres que hombres), capacitados para dirigir con acierto la materialización de casi todos mis deseos juveniles.
. Editorial Grupo Cero.
. Escuela de Psicoanálisis
. Escuela de Poesía
. Talleres de Pintura
. Producciones cinematográficas (naciendo)
. Gestión emocional
. Medicina psicosomática
. Discográfica
Antes de morir me gustaría poder hacer que alguien o algunos, pusieran gran parte de sus fuerzas en difundir y transmitir el psicoanálisis.
No quiero (es una negación) entrar en complicaciones y adelanto que soy experto en el estudio de las estructuras complejas.
Trabajar de psicoanalista no tiene nada que ver con la difusión y la transmisión del psicoanálisis.
Cualquier médico, cualquier psicólogo, por haber cursado sus estudios con eficacia, están autorizados y, también por el Rey, a trabajar como médicos, como psicólogos. Curarán a muchas personas y salvarán vidas, cambiarán destinos, pero todo eso no tiene nada que ver con la difusión y transmisión del psicoanálisis.
Cada vez que alguien se ponga en la posición de maestro (de transmisor) sin estar convenientemente preparado. Y ni siquiera autorizado, se queda sin trabajo.
Los alumnos crecen, y los pacientes pagan para estar algo tranquilos. Un falso maestro no sabe escuchar y, además, en su falsedad, nunca estudia mucho y, encima, sin entusiasmo.
Por eso es que le cuesta mucho trabajo quedarse quieto o callado. Habla demasiado, siempre de sí mismo porque no tiene conocimiento de nada, entonces, habla de su infancia, de su madre, su padre, de un amigo de la madre, su mujer, su hombre actual, y el verdadero delito es, que pretende que toda esa porquería sirva como ejemplo de la teoría que, en realidad, desconoce.
Saber escuchar es fundamental, pero no se escucha con la oreja sino con el conocimiento, con el saber.
El falso (ahora) psicoanalista; se sabe de memoria miles de historias del paciente y de los familiares y es entonces cuando siente haber descubierto algo y comienza, primero a aconsejar a los pacientes en todos los rubros. Con el tiempo, el consejo se transforma en orden, en imposición. Él (por falta de psicoanálisis personal), cree que vive por encima de todas las cuestiones en plena libertad y ambiciona que todo el mundo, también sus clientes, paguen por eso.
También se queda sin trabajo, la mayoría se hacen periodistas, críticos de arte, de cine, o comentaristas de fútbol.
Los falsos maestros, los falsos cuidadores de la salud, son los más apasionados enemigos del psicoanálisis. No pudieron hacerse con el psicoanálisis, no pudieron dominar con sus neurosis el conocimiento psicoanalítico. Las uvas no están verdes, pero para casi todos fueron inalcanzables. Y no precisamente por la distancia, porque las uvas no están al alcance de ninguna mano y ninguna escalera. Las uvas están al alcance de las ideas, del conocimiento, del saber.
De la producción artística, de eso me gustaría hablar.
En todo proceso de creación se ve con facilidad que la creación (la producción en el arte en general), le debe en la misma proporción a su conciencia (manera de pensar estudios, técnicas, métodos, ideologías, racionalizaciones, etc) y al inconsciente (saber, fuerza creadora, capacidad de innovar y, sobre todo, al deseo que me lleva a realizar la obra).
Por lo tanto la formación en cualquier disciplina debería pensarse sobre dos carriles:
1.- El conocimiento: la universidad, los seminarios, lecturas grupales de la teoría.
2.- El saber inconsciente: Comienza a estructurarse como útil en el psicoanálisis personal del candidato. Y se consolida en el espacio de la supervisión y en los grupos de trabajo sobre la Clínica Psicoanalítica y su relación con los grupos, la familia, con la Medicina , con la Educación.
Cada conocimiento tiene su camino, su tiempo cronológico. Y hasta se puede alardear de tener un conocimiento sin perderlo.
El saber no tiene ningún camino y puede acontecer en el sujeto de un día para otro y actúa sobre la realidad (fuera cual fuera) transformándola de manera inconsciente para el sujeto.
El saber no se puede utilizar, ni poseer. Cuando se alardea del saber se pierde.
En el campo del cual hablo, la formación de psicoanalistas, el conocimiento puede construirlo el candidato.
El saber, en cambio, se construye en el psicoanálisis personal, las supervisiones, los tiempos clínicos, los encuentros con los colegas, sin querer convencer a nadie de nada y soportar con alegría que existan vidas y pensamientos diferentes a los míos.
El saber es comunitario y no se puede leer en lo que el sujeto dice, se ve en el trabajo terminado, en la obra construida, en los amores, en las amistades, en la forma de relacionarse con menores, iguales y mayores.
El conocimiento universitario nos coloca en el campo de la clínica y de la investigación, pero es tarea del saber inconsciente, saber cuando comenzar, cuando señalar, cuando interpretar y cuando terminar.
Valores que si no están firmemente construidos en el sujeto, hacen imposible el psicoanálisis, su práctica y, sin exagerar, la psicoterapia.
Tengo 69 años, y ya he comprendido que no se puede andar por ahí curando a los incurables que desprecian la cultura, la ciencia en general y creen que la realidad reside en su pobre cabecita atormentada.
Pero eso no es lo que me preocupa, lo que me preocupa es que si alguien me pide que lo forme, que le transmita algo de mi saber, diré siempre que sí a esa propuesta al menos hasta el día de mi muerte.
Después, claro está, la muerte no sirve para nada y no posibilita ninguna enseñanza.
Estos pensamientos son los que me llevan a comenzar un Seminario de Supervisión Clínica en Psicoanálisis abierto a todo el mundo pero pensado sobre los más jóvenes trabajadores de la Institución.
Y de lo que se trata es de enterarles de los caminos, los obstáculos, saber distinguir los obstáculos materiales de los imaginarios, y no se trata de que sigan ningún camino en especial, sino que tomen conciencia e inconsciencia de la existencia de otros caminos diferentes al suyo.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

martes, 8 de septiembre de 2009

Cospedal se tiró un pedo y axfisió a sus compañeros

Pincha aquí para escuchar el programa de la televisión grupo cero "los poderosos preguntan" del martes 8 de septiembre de 2009

http://lacomunidad.elpais.com/elbrillodelogris/posts

domingo, 6 de septiembre de 2009

martes, 1 de septiembre de 2009

"El sexo no cae" de Miguel Oscar Menassa

EL SEXO NO CAE
1

La enseñanza más grande que tengo para daros
es que el sexo no cae.
Se desarrolla, se trasmuta, se hace insensible,
llora, bosteza de aburrido, se libera de más.
Contrae enfermedades, se cura se arrepiente,
es hombre y es mujer y nada sabe del amor.
Y quiere ser mujer cuando le toca hombre
y quiere ser un hombre cuando le toca niño
y madre quiere ser cuando es mujer
y si mujer le toca quiere ser niño,
serpiente o bruja quiere ser y puta
y cualquier cosa quiere ser
con tal de no saber nada de eso.

2

Pero el sexo no cae,
se entrega, se somete,
esclaviza todos sus sentidos,
para permanecer ahí,
oculto o estallando en pedazos,
descuartizado y solo,
erecto y firme, siempre impune,
totalmente abierto a las caricias,
al beso, a la ternura,
o bien casi cerrado, oscuro, blando,
débil a punto de fracasar en todo
y se encierra en sí mismo
y con una mano se masturba
y con la otra mano espera
y se masturba
y llega a parecer que el hombre
muere así, chiquito, empobrecido
sin nada que decir, sin alma.

3

Y, sin embargo, os digo:
El sexo no cae
y si sirve de algo
yo mismo haré de ejemplo.
A veces, también, me lo creo:
Soy un gran hombre, me digo,
soy un gran hombre y, al otro día,
me levanto todo tullido y dolorido
como si un tren cargado
con mercancías peligrosas
me hubiera pasado por encima.

4

Muy pocas cosas hablan de mí
con cierta claridad.
Mis amores son muy apasionados,
no puedo encontrar en ellos,
aunque la hubiera,
ninguna inteligencia y
mi propia inteligencia esta trabada,
por falta de pasión.

5

Con el dinero me pasa
que nunca sé quién es
si yo, porque lo gano
o ella, porque lo gasta.

6

Y, después, están esas tardes gloriosas
donde no puedo reconocer como propia
mi propia piel.
Ella se mete en mí pero sólo
para que otra mujer la acaricie.
Y la otra mujer me acaricia
después de darse cuenta que en mí,
todo lo que me dan lo recibe ella.
Después de estos encuentros,
donde todo el mundo goza y yo,
no me doy cuenta de nada,
atravesamos por instantes de paz
donde la música
llega hasta nosotros
y quedamos como suspendidos
de un relato dramático.

7

Ellas
ensayan sobre ellas mismas
maniobras de violencia,
sin mirarse a los ojos,
sin darse cuenta que las estoy mirando
y yo, pobre hombre, amante de la soledad,
no entiendo porqué me pasan estas cosas.

Y ella y la otra sonríen con alevosía
y se dicen una a la otra que me aman.

8

En el momento de desnudarnos somos libres
ellas se quedan mirándose de perfil en el espejo
y yo, extasiado, caigo de rodillas y me adoro
pero el sexo no cae.

viernes, 17 de julio de 2009

Recital de poesía de la poeta argentina Norma Menassa. Domingo 19 de julio de 2009 a las 19 h

TENGO UNA CORAZONADA

Me encuentro aquí, miradme,

dando los últimos pasos hacia la salida,

vaga noción sin estatuto que podría aludir a la salida de la vida,

o a la salida de la sala

donde el azar imprime su relámpago inaudito

sobre la mano del que juega,

llevado en aras de una profética aventura.

Ayudadme,

vengo cruzando las ásperas planicies con hidalguía sostenida

dejando de lado los inviernos del ser,

y los incontables abandonos que doblegaron un destino de corona

e hicieron de mí un labriego nocturno rodeado de una ciudad sin premios.

Entre noche y espacio veo desfilar sonidos

que me hablan desde la capital del sueño,

con una voz un poco ronca anunciando el desafío de ser esta vez

una angustia indirecta que atrapa el corazón en un latido espeso.

Hay algo de enemigo en mi cabeza, pero encadeno lo amargo

y juego en el temblor el salto que nunca se equivoca,

que nunca se repite,

una estructura de alas que viene de mi alma a proponerse

como la alegoría del lingote de oro,

como un ejército de copas y medallas galopando en mi respiración

buscando derribar al personaje trágico que escapa por mi piel

convertida en alfombra hasta llegar al podio.

Miradme una vez más,

el ángel me toma entre sus brazos y algo del criminal me nutre

y en el vértigo que aleja los quebrantos,

hago rodar como barriles por el suelo,

a los fatigados boxeadores de la vida

mientras mi rostro es cruel y algo solemne.

NORMA MENASSA
Argentina, 1938

martes, 7 de julio de 2009

INTENTO AUTOBIOGRÁFICO NÚMERO SETENTA Y NUEVE

Ella, Diana había cometido un error. Desde el día que había comenzado su psicoanálisis didáctico obligatorio, por consejo de don Miguel, con el doctor Si, no hubo un solo día que Diana no hablara a Catín de lo maravilloso que era el doctor Si. Diana después aprendería con don Cristóbal que el padre es sólo la palabra de la madre.
Catín escapó.
Y desnuda aquella vez ¿recuerdan? sentada en el mostrador del bar gritando: Yo quiero que venga el doctor de mi amiga Diana. El doctor que te enseña a hablar.

Recital de poesia de Norma Menassa en el Colegio Mayor Argentino "Nuestra Señora de Luján" el 19 de julio de 2009 a las 19h


LA CASA, MI MORADA
Y fui atravesada por los corredores del deseo,
y dejé que los frutos del sudor fuesen la esencia del destino.
Tuve cómplices secretos,
yo y mi alma caminando en la experiencia de la luz del día,
o en el abismo de las noches.
Mi boca probó de lo dulce y de lo ácido,
pero apenas probó el sabor de la gloria fugaz.
Esa bengala abriéndose en festejos,
colores agotados de tanta luz cedida.
La gravedad me tironeaba
y a veces perdía el equilibrio mirando las estrellas,
otras veces gritaba porque el dolor no adquiría su estatuto,
o no entendía que la rosa tiene su vanidad herida por la espina.
La belleza primero fue una estatua,
jugaba a las niñas todo el tiempo,
hasta que fui una iluminada habitando desiertos, soledades,
pidiendo a los extraños el calor de los cuerpos,
mirando esa mirada sin respuesta,
ese agujero por el que intentaba fundirme con el otro.
Del camino os diré,
no me siguió ninguno,
cada uno iba a su aire buscando algún signo,
algún punto,
alguna vertiente natural,
algún otro sendero para ensanchar su paso.
Más bien estacionaba en los umbrales
porque encontraba en ellos el resguardo del viento,
y el límite preciso de tener una casa,
una morada, a veces apremiada
por alguna violencia imaginada entregada al exilio,
un lugar de pasión, una canción cantada a media voz
entre los arco iris espectrales de las tardes.
NORMA MENASSA
Argentina, 1938
De "Pertenezco"

lunes, 29 de junio de 2009

¡Cuidado que viene la hermana mayor de Menassa!


LOS QUE SE QUEDARON

Tiempos extraños, lejanos de perfumes y cabellos al viento.
La edad pasó en horas congeladas y tardes de tedio,
corriendo por las avenidas al ulular de las sirenas
que enfriaban las hojas de los árboles,
antaño reverdecidas de sol y sacrilegios
cometidos en crueldades sin nombres,
sólo lápidas de mármol convertidas
en blancas banderas de rendición.

¿Qué demonios arrojaban azufre sobre los adoquines,
apisonados rectángulos prisión de hierro y piedra
que partía los solitarios cuerpos de los jóvenes,
enrojecidos, tristes de sangre de crepúsculos y muerte anticipada,
que congelaba el alma?

En los exilios pienso… y quedo detenida en el espacio,
y desciendo en silencio los escalones del despojo,
y mi carne no responde ya al estremecimiento
y abandonada yerra por laberintos ciegos
lejos de cualquier sueño.

Cómplices del silencio, del crimen, de la hoguera,
nos quedamos mirando los frentes de las casas
sin ángeles pintados, sin olor a glicinas,
con gorriones de luto y un otoño empalideciendo
la vida de los que no partimos, sin saber por qué causa
la escarcha y el glaciar mantienen la distancia.

Después la noria continuó girando,
pero no pudo con los lechos urgentes robados a la luna
que sabes a agonías,
con las sonrisas detenidas en bordes de locura,
y pieles desmayadas en frentes apretadas por latidos estériles
con vapores de espanto.

No pudo con lo inútil de un llanto,
un llanto de fantasmas que atravesaba sombras
en regiones de mausoleos de ónix,
donde esta vez el ave se quedó de tutela durmiendo de costado.


NORMA MENASSA
Buenos Aires, 1938

domingo, 28 de junio de 2009

"La calesita juego para niños" de Miguel Oscar Menassa

LA CALESITA JUEGO PARA NIÑOS

Recorrer las calles de mi barrio
sueltas las amarras de mi niñez
no es mi oficio.

Camino con los hombres hasta cansarlos
de tanto hablar de la ciudad
que cada día descubro
en mi amada tímida y de la provincia
en mis amigos
que se toman sus vinos y sus mujeres.
En la capacidad de la tierra.

Salto, desato el corazón
y empecinadamente invento
gestos y palabras para el amor
como los pescadores del pueblo de mi padre
redes y barcas para la pesca.

Padre ya no tiene su juventud en casa.
Su pueblo y las mujeres de su pueblo
se han perdido en Buenos Aires.

Esta ciudad que conozco no es un juego para niños.

martes, 23 de junio de 2009

Lámina 009. Miguel Oscar Menass




"El síntoma es algo que va en el sentido del reconocimiento del deseo, pero bajo forma de un disfraz, de una forma cerrada, ilegible si nadie posee la clave. Reconocimiento del deseo, pues, pero reconocimiento por nadie y deseo de reconocimiento pero reprimido, excluido y, luego, en un sentido, deseo de nada; por eso, la intervención del analista es mucho más que una simple lectura." (M.O. Menassa).

martes, 16 de junio de 2009

Televisión Grupo Cero. Martes a las 20 h "Los poderosos preguntan"

Los martes a las 20.00 h (hora española) los poderosos preguntan y Menassa responde.

Televisión Grupo Cero

Para poder verlo hay que acceder a la siguiente dirección:

www.helloworld.com/grupocero. Una vez en la página hay que pinchar donde pone Live! (situado arriba, a la derecha de la página)
Una vez que se abre pulsar Play.

sábado, 13 de junio de 2009

miércoles, 10 de junio de 2009

"Exilio" de Miguel Oscar Menassa

EXILIO

Fui lo que quise ser,
loco de mí, ciego,
hambriento por mis cosas.

Era un hombre pequeño,
altivo sí, pero pequeño:
envuelto en mis pies,
mi piel,
era el sortilegio del camino.

Dragón marino,
línea de perfección divina,
donde el fuego y el agua,
piensan vertiginosamente,
un encuentro imposible.

Catapultado
junto al billón de hambrientos,
echados de la tierra,
niño prodigio,
embalsamado entre palabras,
como pesadas paredes de cemento,
amurallando mi pequeño corazón
contra la vida
y no pude morir.

Vivía agradecido:
fui capaz,
estreché las manos del viento,
cada mujer era mi amor,
todo el mundo, mi mundo.

domingo, 31 de mayo de 2009

"El nacimiento del poeta" de Miguel Oscar Menassa

I

Abro y cierro mis mandíbulas
dejo escapar, agrestes humos,
cálida energía vital, nazco.


II

Partícula agónica de la matanza,
Otro del Otro que fui, escribo.


III

No tengo que dejar,
que mi pensamiento sea desviado.
Porque mi pensamiento es,
el pensamiento desviado.


IV

A los pobres nos pasa,
todo en nuestro cuerpo.
Morirnos jóvenes o,
nos endurecemos.

Nos vamos haciendo de granito,
vamos uniendo unos contra otros,
nuestros sentimientos y,
sin embargo, sabemos:
Un hombre a cierta edad
no necesita estar unido a nadie
para pretender cambiar el mundo.

No necesita estar unido a nadie,
para decir:
Yo soy la humanidad.


V

algo vibra...


VI

Pequeño conjunto de células sin voluntad,
pequeño niño a punto de nacer,
boca abierta a tibias leches y al veneno.

Pedacito, carne sin voluntad,
arrastrado en cualquier dirección,
maleable,
barro sensible a las miradas.

Postergo, deliberadamente,
mi nacimiento:
El miedo me mata antes de nacer.


VII

Hacia los mundos
que el hombre desconoce como mundos.
Hacia esos recorridos del alma no señalizados,
vuelo, hacia las huellas que el hombre,
dejará sobre la tierra.

Vuelo, azul, sobre los dientes de la noche,
ato al perfume de tus nalgas, mi soledad.
Sucumbo en ese cráter cósmico,
descanso en paz, entre tus brazos.


VIII

Buscando tus entrañas, oro azul, me encontré con la muerte. Luz.


IX

Espía de mí mismo,
me entrego, definitivamente,
anclo.

Busco en tu piel y sonrisas de tu vientre
se deslizan entre suaves movimientos del mar,
olas detenidas como para siempre en tus ojos.

Pequeños surcos en la frente y una juventud,
tocada por la repetición de los errores,
me deciden a todo:
Vuelco sobre mi copa los últimos soles del verano
y bebo en los contornos de un ritmo, desesperado,
mi vida.

Cabalgo, lumínica presencia,
hacia donde el hombre no puede más
y, ahí, precisamente, en ese límite,
comienzo a galope tendido,
a galope feroz,
mi última carrera.

Vuelo entre las tumbas de los que no pudieron,
ellos son mi recuerdo y mi esperanza.
Lo que podría pasarme y, también, la ilusión,
de una nueva estrella entre los astros.

Sencillamente arrastro todo lo que fui.

No fui feliz,
porque ser feliz es,
argucia del sistema.


X

Pretendía caminar, tranquilamente, por la vida
y no fue posible.
Desde el rostro sangrante de la nada,
escribo este poema.

Dolorosamente recuerdo,
mis años juveniles,
donde decir, era alcanzar,
con la palabra, el cielo.

Decir,
para que nada quede de lo dicho,
también, es un destino.
Sangro y lo digo.
Me duele y lo digo.
Recuerdo a mi madre y al decirlo
entre sus brazos me recuerdo.

En libertad arriesgo todo lo que tengo,
para llegar a ser este temblor,
acacia dormida en hondo mar,
hoja tenue y sencilla, al viento,
en el otoño,
pequeño sol.

sábado, 30 de mayo de 2009

Recital poético musical. Miguel Oscar Menassa


Auditorio Municipal de Camarma de Esteruelas.
Edificio Multifuncional. C/ Daganzo, 2
Entrada por lateral (Calle Soledad)
ENTRADA LIBRE
Para poder verlo hay que acceder a la siguiente dirección:
www.helloworld.com/grupocero. Una vez en la página hay que pinchar donde pone Live! (situado arriba, a la derecha de la página)
§ Una vez que se abre pulsar Play

viernes, 29 de mayo de 2009

"La muerte del hombre" de Miguel Oscar Menassa

31 de Diciembre de 1976

LA MUERTE DEL HOMBRE


Es otra vez de noche
y en general
la casa duerme.

Una voz en la radio
dice últimas palabras.
Me entretengo con el humo
y me ocurren mil fantasías
y ninguna tiene que ver
con recostarme
tranquilamente en la cama
y dormir.

Entre tantos papeles
terminaré siendo un escritor
y fijo mi mirada en la lejanía
y dejo que la historia del hombre
irrumpa
con la violencia de su sino
mi noche.

Enciendo cigarrillos a mansalva
uno detrás de otro como si fueran
centelleantes granadas contra los opresores.

Desde hace millones de años
el hombre vive de rodillas.

Las granadas estallan en mi rostro.

Primitivas presencias
pueblan mi noche de salvajes ritos.

Ceremonias donde la muerte
siempre es una canción
sublime y misteriosa.
Bestias indomables
semejantes al hombre
por la torpeza
de sus movimientos
danzan a mi alrededor
iracundos
silvestres.

En un mal castellano
me dicen que su jefe
quiere charlar conmigo.

Sentado en mi cama escribiendo
pido que dejen de rugir tambores
que cese la danza
que me dejen escribir este poema.

El hombre tiene hambre y sed desde milenios.

Somos ese hombre hambriento y sediento poeta
cantad con nosotros:
Venimos de la Mesopotamia
y del Caribe
y buscando la perfección hemos llegado
hasta los mundos que se esconden
por encima del cielo
y no hemos encontrado nada.

Siempre hay un hombre que tiene hambre.
Siempre hay un hombre que se muere de sed.

Aquí mismo poeta
en tu casa
anidan el opresor y el oprimtdo.

Sentado sobre mi cama escribiendo
les digo a los salvajes
que ya es noche tarde
que por favor dejen de danzar
que necesito
hundirme entre las letras
mi hambre
mi única sed.

Dejaron de danzar
y el que se destacaba
por su tremenda humanidad
me fulminó con su mirada.

¿Quién es más cruel?
Poeta
¿Quién más salvaje?
El que muere peleando
por un trozo de pan
o el que no muere nunca.
Quién producirá el exterminio
poeta.
Mis armas o tus versos.

Y ahora poeta deja la pluma
echa a andar y piensa.

Sentado sobre mi cama
escribiendo
le digo al salvaje
que no quiero irme de mi pieza
y que siempre supe que pensar
no era necesario y que deseo
es la última vez que se lo digo
seguir escribiendo este poema.

Antes de continuar me detengo
en la inteligencia del salvaje:
habla bien y mientras habla
deja escapar entre las palabras
el aliento
para que todo suene vital
desgarrador.

Yo soy el hombre
grita la bestia encadenada
y tú poeta ¿eres el hombre?
Escribir para quién
dónde los amigos
y dónde los enemigos.

Dime poeta
¿tu canto
necesita del futuro
para ser?
Ese poema que escribes
contra todo
a quién le servirá.

A ver poeta un verso
que me diga ahora mismo
¿qué es el hombre?

Sentado sobre mi cama escribiendo
me doy cuenta
que la inteligencia del salvaje
terminará quemando
todos mis papeles escritos
en esa hoguera
que fueron construyendo
a mi alrededor
sus palabras.

Dejo de escribir
lo miro fijamente a los ojos
y murmuro sus propias palabras
en un solo verso un hombre
en un solo verso un hombre
y me decido a escribir ese verso.

Sostengo con mi mirada
la mirada del salvaje
y con rápidos movimientos
tomo la ametralladora
y disparo varias ráfagas
sobre el cuerpo del salvaje
que con los ojos desorbitados
por el asombro
cae
para morir y desaparecer.

Sentado sobre mi cama escribo ahora
con la seguridad
de quien ha llegado a la cima:

Un poeta asesinó su hombre
para escribir este poema
y eso
es un hombre.

domingo, 24 de mayo de 2009

"Amor perdido. Los indios" de Miguel Oscar Menassa

V

Hoy quiero hablar de la soberbia del indio americano.
Lágrima que para pedir piedad no ha sido derramada.
Hoy quisiera ser yo que, al escribir, llore ese pedido,
cuando los salvajes recuerdos de mi vida me detienen.

Cualquiera de los jefes diría, sabiamente,
que si hay una lágrima todavía escondida,
una lágrima guardada durante cinco siglos,
pequeña lágrima que, todavía, es nuestra.

Si esa lágrima existe, debe quedarse donde está,
allí, guardada, escondida, esperando el momento,
esperando los truenos, la expansión de la selva.

Esa perla del alma, esa lágrima nuestra,
debe esperar del alba, antes de derramarse,
los gritos enloquecidos de Dios arrepentido.

viernes, 22 de mayo de 2009

"Nada me espera" de Miguel Oscar Menassa

Nada me espera en esta solemne tarde de fin de verano.
Nadie acoge en su lecho a quien sabe que estamos condenados a vivir,
Aspiro el humo de un cáncer mortal, y veo, es un decir poético,
nuestra sangre fortaleciendo pequeñas palabras producidas por el azar de las combinaciones. Reconozco: morir no quiero aunque esa sea la combinación perfecta.
Reconozco: quiero vivir mejor, en ese mundo prometido de hermanos donde mis brazos y mis palabras pertenezcan a un mismo cuerpo.
Reconozco el dolor, reconozco los sobresaltos.
Reconozco la impiedad de la justicia. Sé que alguno de nosotros está muriendo cada día.
Reconozco vivir en un mundo donde habrá mierda para todos.
Reconozco no saber claramente quienes son mis hermanos.
La nada atraviesa mi corazón.
Reconozco que mi paz es efímera, soy violentado permanentemente por un vicio imperdonable: quiero ser escritor. Una combinación de habladurías y desencantos, pero por favor no me maten, tratemos de averiguar si sirvo para algo.

Lo escribiré todo porque lo vi todo.

Reconozco que tengo una esperanza de perdón.
Piedad para quien indefenso frente a la catástrofe, sólo atinó a no cerrar los ojos.
Reconozco que tengo una esperanza de gloria, Gloria para quien obnubilado por los olores del hongo atómico, sobrevivió a la matanza.
Reconozco haber sumergido mi alma en ciertas drogas del olvido.
Reconozco no haber sido alterado jamás. Mi represión es sublime.
Soy un profesional del alma. Intacto y frío paseo mi mirada por el horror.
Soy el desperdicio de una sociedad en crecimiento.
Sabio de la nada.
Reconozco no saber nada acerca de lo que escribo.
La violencia a la cual soy sometido debe ser investigada.
Debe investigarse de que maldita perversión del Hombre me quieren hacer responsable.

martes, 19 de mayo de 2009

"Esta paz" de Mario Benedetti

ESTA PAZ

Esta paz / simulacro de banderas /
unida con hilvanes a la historia
tiene algo de perdón / poco de gloria
y ya no espera nada en sus esperas

es una paz con guerras volanderas /
y como toda paz obligatoria
no encuentra su razón en la memoria
ni tiene la salud de las quimeras

esta paz sin orgullo ni linaje
se vende al invasor / el consabido
me refiero a esta paz / esta basura /

mejor será buscarle otro paisaje
o amenazarla en su precoz olvido
con una puñalada de ternura

sábado, 16 de mayo de 2009

Recital poético musical de Miguel Oscar Menassa e Indios Grises en el Colegio Mayor Nuestra Señora de África

El erotismo a los 20 y 25 años


"Allí donde la tierra" (Letra: Miguel Oscar Menassa. Música: Indios grises)


Despedida de Buenos Aires


"La patria del poeta" de "La patria del poeta"


Erotismo a los 45


Erotismo a los 70 años


"Menos uno" (Letra: Miguel Oscar Menassa. Música: Indios grises)


Cumplir 60 años. Camarada


"Adiós, cultura, mi señora" de "La patria del poeta"


"El adiós" (Letra: Miguel Oscar Menassa. Música: Indios grises)

viernes, 15 de mayo de 2009

"Soldado de la noche" de Miguel Oscar Menassa

Querida:

Soldado de la noche. Vigilo
mi propio pensamiento.

Guardián en celo de mi vida,
amo mi cuerpo en soledad
y sueño por las noches,
ser el gran hombre
que se salva a sí mismo.


Ato mis ojos al recuerdo:
camino de la mano de mi madre,
lentos precipicios,
hago el amor con mi mujer,
a solas,
hurdo para mí mismo la trampa mortal.

Me detengo, empecinadamente, en el pasado
donde no tuve pan, ni paz,
ni milagro que me salvara del horror.
De niño lo vi todo.

Pedazos de piel,
trozos desparejos de perfumes,
flecos de! amor ,
ambicionado reposo que no llega.
Entre tus brazos,
entre tus gritos de yegua mal herida,
tajo de viento,
olor y rocío de la mañana.
Ojos de mula estancada en silencios.
Blasfemia y luz,
orquesta de la noche,
muda,
parábola del hombre.

jueves, 14 de mayo de 2009

Poesía "Certidumbre" de Miguel Oscar Menassa + Nota de prensa del Recital poético musical de primavera

CERTIDUMBRE

Puedo ponerme triste
por aquello que nos diferencia
y aquello que nos une.

Me identifico:
Soy un hombre del sur
Parado
los vientos cálidos pasan por mi cabeza
y los fríos
por mis pies.
Mis genitales miran hacia oriente
donde nació mi padre
donde crecen los linos
donde el amor -me dicen- y los ríos
son parecidos en el color y la frescura.

Conozco de los pasos hacia adelante
y de los pasos hacia atrás
de las peligrosas caídas
y de los saltos hacia el cielo.

Tengo
ciertas costumbres extranjeras
en mi país,

hago el amor y sueño.




NOTA DE PRENSA

Madrid, miércoles 13 de mayo de 2009


Miguel Oscar Menassa (Buenos Aires, 1940)

El poeta Miguel Oscar Menassa ha ofrecido una selección de su obra poética en el Colegio Mayor Nuestra Señora de África (Madrid).
Poeta profundo y de versos, en la mayoría de los casos, sencillos, ha pasado durante 50 años por la medicina, el psicoanálisis, la pintura y el cine, pero su mansión siempre fue la poesía, de la cual nos ha dado una muestra.
En cuanto a la temática de su poesía, cuando uno se encuentra con su obra, podríamos decir que, en general, este escritor se ocupa de todo. No encontraremos argumentos o razones acerca de qué es o cómo se hace la poesía, sino el ejercicio vital de esa entrega.
De su poesía han dicho:
Antonio Aliberti: “En Menassa todo confluye en poesía, la poesía se justifica por sí misma.”.
Alberto Luis Ponzo: “Hay algo que se cumple en la poesía de Menassa, y es que escribe sobre lo que está pasando, pero no a cada uno de nosotros, sino lo que está pasando y deben saber las generaciones futuras”.
Juan Jacobo Bajarlía, (homenaje a Miguel Menassa en la Biblioteca Nacional , agosto 1995): “Estamos enfrente de una poesía que instaura los valores inalienables de la dimensión humana, una poesía en la que Miguel Menassa funda el objeto polisémico de un fervor que se hunde en las raíces del hombre para extraer las verdades absolutas o permanentes, como escribía Heidegger cuando definía la poesía como la fundación del ser por la palabra.”
Nicolás del Hierro: “Yo, un poeta de lenta elaboración, tengo, a fuerza de ser sincero, que descubrirme ante el torrente hermoso de quienes como tú escriben.”
Concepción Silva Belinzón (uruguaya): “Con un sistema poderoso de señales, Menassa consigue el hallazgo imprevisto de hoy y de siempre. y lo hace como culminación de toda aquella belleza, superando sus propios elementos, porque puede erigir en Cuerpo Poético las relaciones y correspondencias entre los seres y las cosas, el misterio y el sentido de su trabajo creador. Cuando leo sus libros, mis manos se llenan de estrellas. ”
Leopoldo de Luis (Premio Nacional de Literatura 1979) dice: “Hay dos clases de poetas: la del que requiebra a la poesía y la seduce con joyas verbales, y la del que se acuesta con ella, Menassa es de estos últimos.”


Miguel Oscar Menassa al inicio del recital


Recitando el poema “La patria del poeta”




Con el acompañamiento musical de Indios Grises


Don Juan Garrido Presidente de la Fundación Siglo Futuro


El poeta palestino Mahamouth Schowb y Menassa

Disfrutando del recital


El Director del Colegio Nuestra Señora de África, D. José Ramón Guerrero, el poeta Miguel Menassa y la subdirectora del colegio, Dña, Margarita Mifsut

martes, 12 de mayo de 2009

"¿Sabías que volvía?" de Miguel Oscar Menassa

¿SABÍAS QUE VOLVÍA ?

¿Sabías que volvía?
¿Me esperabas?

Sangrante y taciturno
después de mil fracasos
casi sin esperanzas
me sumergí
por ir volando detrás tuyo
en pesados cielos
infinita selva de la locura.

No estás pero te anuncian
verdes desesperados.
No estás pero en la selva
todo me habla de ti.

Aullidos de los cráneos
no Soportando el viento
el huracán de versos
la tempestad de amor.

Pequeños corazones arrastrados
por fuertes correntadas.
Pequeños corazones arrojados
lejos del corazón.

No estás pero te nombra
el ruido de los pájaros.

No estás pero en la selva
todo me habla de ti.

lunes, 11 de mayo de 2009

"Adolescente pescador" de Miguel Oscar Menassa

Adolescente pescador de enamoradas viejas
gran pescador de trufas
de muchachas alegres como el sol
de a1guna fija para jugarse el alma
Yo, gran cazador
gran manejador de redes solitarias
de redes para la soledad
de redes especiales
para cazar
tímidos corazones.

Cansado de ver morir
caliente
tanta gente
un verano de tarde
por los jardines públicos
por las calles públicas
por los baños públicos
puse mis redes silenciosas.

Después me dije
el tiempo es necesario
me aconsejé
tomar café sin ninguna leche
todas las mañanas.
Me aconsejé sentarme
le dije a una mujer
que se sentara al lado mío
Tu culo fresco
le dije
sobre la tierra fresca.

Nos dimos un gran beso de amor.

domingo, 10 de mayo de 2009

24 de septiembre de 1976, Madrid


hoy cumple años Antonio.

Volver es algo en lo que tampoco puedo pensar.
El tiempo pasa para los niños, no se detiene.
Aspero golpea de soledad en la ciudad tremenda
los corredores de la infancia
Madre se queja por amor, limpia el verano.
Amadas vuelcan mi contenido en la tierra.
Esta realidad, no tiene parecido.

24 de septiembre de 1976, Madrid.
Las mesetas son áridas.
Los niños comenzaron el colegio.
¿Turismo o Radicación?
y éstas son las coordenadas de mis rituales.
Un hombre de 36 años tiene casi la obligación de encontrarle
otro sabor a la vida.
Un vicio cualquiera llevado hasta el paroxismo de la intimidad se transforma en búsqueda, y toda búsqueda es social.
El hombre puede
- si desvía la mirada del haz de luz para mirar a otro hombre y si
todavía es necesario-
superar la velocidad de la luz.
Estar aquí y allá.
Ser, su propio padre y su propio hijo.
Hombre y mujer.
Amante de las dimensiones desconocidas.
Casi inmortal.

viernes, 8 de mayo de 2009

"Capitán Cat" de Miguel Oscar Menassa

CAPITÁN CAT

La vida de los marineros es una vida sin
[esperanzas.

Yo soy el capitán Cat y quiero decirles
que el mar, fue mi mejor amigo.

A Morgan y a Perkins, los conocí
en un café de la calle Córdoba
lejos del mar.

Teníamos una manera distinta de vivir.
Para mí el mar era la vida misma
Cuando en el puerto esperaba el regreso de la
[tripulación
nunca tuve miedo.

Yo soy el Capitán Cat
y esto es cierto.

Cuando Perkins y Morgan en alta mar
pretendían atemorizarme
luchando como adolescentes
contra el mar
las ballenas asesinas o alguna embarcación
[inglesa

-que para esa época eran terribles-
Y Perkins con su corbata negra
Y Morgan dale que dale con el arpón;
yo solía entretenerme con Rosie Probert y
[esas cosas del amor
y mi madre muerta dentro de mis ojos sin luz
como si todo el universo estuviera en mis ojos
y todo el universo era el mar.
Mis ojos y el mar se parecían
y la aventura era sin dudas, para mí,
mi madre enloqueciéndose dentro de mis ojos.

jueves, 7 de mayo de 2009

"Para habitar estos nuevos infiernos" de Miguel Oscar Menassa


PARA HABITAR ESTOS NUEVOS INFIERNOS

Para habitar estos nuevos
infiernos que poseo
busco
nuevos demonios.

Demonios del olvido
conjurad el milagro:
que no quede en mí
piedra sobre piedra
que sean descifradas
todas mis escrituras.

Que el viento azul
viento otoñal
donde la muerte
prepara sus encuentros
nos devele el singular
misterio de la carne.

Demonios del olvido
que ninguno
sepa toda la verdad.

Cubrid con tempestades
y violencias
el lugar de los hombres
donde la muerte
es sólo una palabra más

muerte

muerte.....

miércoles, 6 de mayo de 2009

Poesía "Menos uno" de Miguel Oscar Menassa


MENOS UNO

A mi padre
Cuando morías, aún, vivía encadenado
y casi muero contigo entre cadenas.
Después fui levantando la cabeza
y un lazo de tristeza nos unía:
ser extranjero como vos,
sin padre como vos,
esperando,
en la próxima muerte,
mi muerte.
Recuerdo tus ojos a mi edad, llenos de fe,
con el brillo de quien espera de la vida,
todo,
el mundo, tu familia, tus hijos por doquier.
Te veo cavilando, solo como una roca, mi destino.
En medio de tus cavilaciones, alto y fragante,
con aquellos aromas del humo y del jazmín,
breves relatos de tu infancia.
Galopando ciego en tus ambiciones descubrí el universo
Busqué entre las estrellas un trozo de tu cuerpo
y todo era luz.
Palabras de tus palabras
sigo soñando el cuento aquel donde todo era amor.
Aferrado a tu manera de decir las cosas
guardo silencio.

martes, 5 de mayo de 2009

"Alterada mi vejez por tu canto" de Miguel Oscar Menassa

Alterada mi vejez por tu canto
recuerdos de tu cuerpo hablan por mí.
Antiguos matices de libertad,
algo en nosotros vibra de pasado.

Envuelto en delicadas hojas vírgenes,
en silenciosos pergaminos de la nada.
Te escribo al estilo de los grandes poetas:
fui para vos el más infernal de los amantes.

Nada en mí cantaba si no era por tu cuerpo
o partes de tu cuerpo o cuerpos de tus ojos,
eso cantaba en mí, amor, bajo tu canto.

Después caprichos y locuras se llevaron el alma.
El cuerpo enloquecido fue creciendo voraz y
nos comimos, en silencio, todas las palabras.

domingo, 3 de mayo de 2009

Pintura: "La piedra filosofal". Poesía "Un hombre solitario no es un hombre". Miguel Oscar Menassa


UN HOMBRE SOLITARIO NO ES UN HOMBRE

Un hombre solitario
no es un hombre
pero
un hombre que construye
semejante soledad
semejante fortaleza
de palabras
unas contra otras
águila voraz
en medio de las cumbres
y todavía más
no es un hombre solitario.

Un hombre
que se deja llevar
por sus palabras
no puede ser embalsamado.

Un hombre que canta
desesperadamente
el porvenir
brújula atascada
en una dirección
siempre diferente
no tiene Norte.

No hay altura que sobrepase
mis últimas palabras.
Escribo y lo sé el viento
me llevará lejos de mí.

Alguien tocará mi voz
en algún campo de batalla
y alguna tarde espléndida
morirá por mí.

Me fuerzo a comprender
y el hombre es inasible.
Se pudre y no se pudre.
Muere y canta a la vez.
Se deja volar
y para caer
pesadamente
corta sus alas.

Vértigo de luz
el hombre
un perfume
una música
a punto de olvidarse.

Abro la boca
y en un bostezo universal
aspiro profundamente tu cuerpo
y salto por los aires:

Hombre,
ave solitaria
minúscula y grandiosa
vuelo tembloroso
el último vals.



sábado, 2 de mayo de 2009

Poesía. "Recuerdo la libertad" de Miguel Oscar Menassa

RECUERDO LA LIBERTAD

Un mayo frío, sin luz, recuerda mi ciudad.

Extraño todo lo que fui:

Rosas y ventanales sobre el mar,
aquella pasión,
por cuerpos femeninos huyendo de sí.

Retazos de pasión,
antiguos pájaros al viento sobre la arena.
Vaho de luz,
efervescencia marítima,
desenvolviendo la maraña del tiempo.

Horas en que el recuerdo cae
y los ídolos
y algunos sueños infantiles caen
y el universo se desmorona
y las hojas escritas vuelan por mi alma
y caen, antiguas leyendas donde el hombre,
era feliz.

viernes, 1 de mayo de 2009

Primero de mayo, día internacional del trabajo.


D1320 (MOM)




1 de Mayo de 1981, Madrid



Hoy también
se festeja
el día internacional del trabajo.

Días para recordar
todo lo que no se pudo.
Esos días
que los muertos vienen en tropel
a preguntar
¿por qué se los recuerda?
Lágrimas para llorar
lo que nunca se tuvo.
Caballos locos
yeguas enloquecidas
deslucidos reflejos
de la hoguera
donde ardieron las brujas
quieta paloma herida
sosiego entrecortado
por la verdad
paz
con las alas rotas.

sábado, 18 de abril de 2009

Poesía. "Ángela, mi madre" de Miguel Oscar Menassa

ÁNGELA MI MADRE

Ángel de ángeles
Ángela bien amada
Hija de Antonio bisnieta de Lautaro
tenías cuando joven de los indios
la forma de pintarte los cachetes
y tus redondos pechos campesinos
donde bebí la leche destinada
al rey de los arcángeles.

Cuando tu voz llamaba mi nombre
en la penumbra
todo era luminoso en torno de tus ojos.

jueves, 16 de abril de 2009

¿Aforismo o decir?

"Estar vivo es una señal, importante, de haber vivido".

Miguel Oscar Menassa

domingo, 12 de abril de 2009

"Uno de ellos" de Miguel Oscar Menassa

UNO DE ELLOS

Todos lo habían visto alguna vez
fumar un cigarrillo
cruzar sus piernas
caer sobre alguna mujer
Hacerse el odio y la violencia para sí.

Caminaba siempre
muy cerca de la tierra.
El comienzo de cualquier estación
y las primeras flores de noviembre
eran su regocijo y su calma.

Lo conocí en el viejo terraplén
ojos de soledad
boca de pobre
hablaba de sus sueños.

sábado, 11 de abril de 2009

"Creciendo me fui dando cuenta" de Miguel Oscar Menassa

CRECIENDO ME FUI DANDO CUENTA

Creciendo me fui dando cuenta
que vivir no era suficiente.

En principio comencé por cambiar
algunas horas de mi vida
por algunas palabras.
Esas cuestiones del sexo y del oro
de la pequeña y simpática libertad
de la política sombría.

Las palabras se unían unas a otras
como pesadas redes
y en esa soledad fue necesario amar
conocer el amor
amar el amor
ser para el amor
como si el amor fuera uno mismo.

Matarse por amor.

Envolverse en la tristeza
de un crimen por amor.

Soñar y ser soñad
siempre por la misma persona
y tener la valentía por amor
de despeñarse
por el desfiladero de las sombras
cada vez que lo amado deje de soñar.

Y el amor con tanta locura
trae el movimiento de los astros.
Soles quietos
enamorados de bailarinas lunas
lunas ciegas
bailando por la obligación del amor.

Después aún
entregando otras horas de mi vida
ingresé en el cosmos.

Los soles quietos giraban a su vez
alrededor de otras cadenas.
La luz
era sólo el reflejo de su búsqueda.

De "La poesía y yo"


jueves, 9 de abril de 2009

Poesía. "Comencé a darme cuenta" de Miguel Oscar Menassa

COMENCÉ A DARME CUENTA

Comencé a darme cuenta de que no era libre.
Nadie toleraba que a los 61 años,
amara el amor en lugar de hacerlo.
Nadie toleraba que a los 61 años,
todavía amara la libertad
que nunca había conseguido.

Ni yo mismo a los 61 años
puedo amar mis deseos sexuales.

Y después, las tardes de domingo,
me dejaba caer como una flor marchita
para que ella me pisoteara y nunca, nadie,
ni siquiera ella misma en su temblor,
podía tolerar mi resurrección.

Y yo me alzaba como los que saben volar
y ya tenía 61 años y siempre me veía caer
pero la vida misma es una sola para todos
por eso hubo días que algo en mí no caía.

Ella, rezando arrodillada
y yo, alzándome en la frase
hasta tocar su alma,
su vientre
su canción.

Ahí estaban las luces y éramos todos ciegos.

Nadie podía ver más allá de su amor.
Nadie podía llorar por desgracias ajenas.
Nadie podía dar comida al hambriento,
nuestra desgracia se lo llevaba todo.
Nunca hubo justicia entre nosotros
y jamás conocimos la libertad,
somos un pueblo muerto,
desde el comienzo nunca hubo pan.

Así eran las frases que ella recitaba
cuando, valientes, hacíamos el amor.

Y nadie toleraba que nuestro amor
fuera ese suave galope cibernético
a los 61 años
casi sin piernas
sin ganas de volar
sin cabellos al aire
sin manos al unísono
grabando en tu cuerpo
las huellas del tiempo.
A los 61 años,
cuando hacíamos el amor
todo era alucinación
verbo y locura.

Y lo peor de todo
era que nadie podía soportar,
ni siquiera ella misma,
que yo la mirara a los ojos
durante las comidas,
en el baño,
un momento antes de parir,
hijo o poema,
y la miraba a los ojos
cuando hacíamos el amor
y eso, en verdad, la enloquecía
y su goce era magistral y nuevo
pero nunca pudo tolerarlo.
Un día me lo dijo claramente:
no soporto que a los 61 años
seas tan feliz.

De "Al sur de Europa"

domingo, 29 de marzo de 2009

Dibujo de Miguel Oscar Menassa


DIBUJO 1.989
24-10-08
(www.momgallery.com)

martes, 17 de marzo de 2009

PASÓ HACE VEINTE AÑOS

ESCUELA DE PSICOANÁLISIS GRUPO CERO
ACTA DE FUNDACIÓN (Junio de 1981)

Después de cinco años de práctica psicoanalítica en Madrid, desde nuestra entrada en agosto de 1976, tomamos la decisión, por primera vez en el contexto de lo que se llama Grupo Cero Internacional (Buenos Aires, Madrid, Cali, Israel), de fundar la PRIMERA ESCUELA DE PSICOANÁLISIS GRUPO CERO.

Decisión que nos costó dos largos años de conversaciones y se fundamentó en la necesidad de que la práctica de la gran mayoría de los psicoanalistas y psicoterapeutas en Madrid, rectifique los errores que comete o que enseña a cometer. Y no sólo por la carencia de los conceptos teóricos psicoanalíticos sino, también, por la falta de límites que precisamente fijan estos conceptos.

Queremos decir que sin los límites que la teoría psicoanalítica fija para su práctica técnica, la práctica no sólo deja de ser psicoanalítica, sino que se transforma en una práctica improductiva.
Queremos oponer a la lectura positivista de la obra de Sigmund Freud, que concluye sosteniendo y proponiendo la negación científica del psicoanálisis, una lectura epistemológica tal (materialista) que muestre en su desarrollo productivo, no sólo que el descubrimiento freudiano es de carácter científico (y que lo es por su manera de haber sido producido), sino que siéndolo, pone en cuestión la filosofía (positivista por otra parte) que rige la producción del conocimiento científico.
Y esto no sólo ha de ser una discusión teórica sino, también, una posición política, ya que sabemos, que es precisamente en nuestro medio, Madrid, donde el empirismo ha ganado el corazón de casi todos los gabinetes de psicología y, lo que es mucho peor aún, el corazón de casi todas las escuelas que pretenden la enseñanza del psicoanálisis. Territorio, Madrid, decimos, donde la famosa conciencia ha ganado no sólo la calle, sino también el pensamiento de aquellos que por su función social (ser psicoanalistas) deberían ser verdaderos soldados del inconsciente.
Esto que decimos se puede ver en el psicoanálisis de la casi totalidad de los grupos "psicoanalíticos" de Madrid, donde la lógica de la razón, lleva a la negación del único descubrimiento posible de nuestro siglo, el inconsciente.

Queremos oponer a una práctica descuidada del psicoanálisis, que se practica en casi todos los gabinetes de psicología, o bien a una práctica amanerada e improductiva que practican los viejos psicoanalistas, una práctica donde la verdad del método psicoanalítico en su máxima exigencia de transformar, para ser método psicoanalítico, transforme no sólo la vida del psicoanalizando, sino también y simultáneamente, la vida del psicoanalista.

Volver a Freud, no para encontrar en algún lugar oscuro de su obra algo que se les haya escapado a otros que volvieron, sino volver al Freud de La interpretación de los sueños, para producir en la lectura de ese primer texto de psicoanálisis, el descubrimiento y la manera de producirlo.

No volver a la histeria sino a su fundamento, es decir, la teoría del inconsciente. Volver a Freud, no a cometer el error que él ya cometió, cuando decía que la palabra por ser dicha curaba, sino volver a la teoría psicoanalítica, donde Freud ahora nos dirá, que sin la formación de ese campo singular que se genera en las relaciones psicoanalíticas (y que todos llamamos transferencia) la palabra no tiene acción.

Volver a Freud para producir en sus textos lo que él ya produjo, una teoría que pone en cuestión (y eso no es poco) todo el pensamiento anterior a ella.

En ocasión del Primer Manifiesto del Grupo Cero, en el año 1971, en Buenos Aires (se cumplen 10 años), hablábamos de la importancia de dos textos clavados en nuestra mirada: La interpretación de los sueños, de Freud; El Capital, de Marx; que no quería decir que éramos exactamente marxistas o psicoanalistas por haberlo pronunciado, sino que nuestra mirada, iluminada a la luz de esos dos descubrimientos: la teoría del Inconsciente, la teoría del Valor, leería las teorías presentes en el campo y también las teorías consagradas en ese momento como instrumentos de lectura.

Y pasó, como era de esperar, de todo. Lo que no pudimos, y ahí nuestra insistencia, fue transformar la teoría del valor en dogma (como ocurre en casi todos los paises llamados socialistas y en todos los partidos de izquierda); lo que no pudimos fue transformar la teoría del inconsciente en doctrina (como ocurre en todas las instituciones psicoanalíticas y también, en ciertos grupos marginales, que más que descentramiento, lo que muestran es ignorancia).
Sabemos que muchos, a los que estaba dirigido aquel escrito, viven, trabajan y enseñan en Madrid, lo que quiere decir que nuestra insistencia no sólo tiene el carácter de una repetición, sino más bien el carácter incisivo de una interpretación pertinente para que todo se transforme.

Madrid debe leer a Freud, y esta decisión es la que nos lleva a inaugurar nuestra escuela con un grupo de estudios de la obra de Freud de tres años de duración, a pesar de que los integrantes (miembros fundadores de la escuela) hubieron en su mayoría de realizar este camino, ya que entre ellos el ejercicio de la práctica psicoanalítica oscila entre cinco y veinte años. Madrid debe leer a Freud.

Nosotros vivimos y trabajamos de psicoanalistas en Madrid, por lo tanto leeremos a Freud, y éste es el camino que indicamos, por ahora, para penetrar en el campo, cuyos límites y alcances impone la teoría psicoanalítica.

Por otra parte, no ignoramos que la obra de Lacan es también una obra psicoanalítica y que por lo tanto tendremos que leer, pero ya estamos hablando de un segundo ciclo, que no podrá comenzar en nuestra escuela hasta la finalización del primero y que tendrá que tener como característica, la lectura productiva de la obra de Lacan a la luz del descubrimiento freudiano.

Y si hemos aprendido bien lo que decimos haber aprendido, nadie se puede quedar sin psicoanálisis, es decir, ni los aspirantes, ni los didactas, ni los integrantes, ni los coordinadores, ni los pacientes, ni los psicoanalistas, y ni siquiera el personal administrativo, si en la escuela los hubiera, tiene excusas válidas para no psicoanalizarse. Y esto es por fin una ley.

Un integrante de la Escuela de Psicoanálisis Grupo Cero cuando tiene que decidirse por un psicoanálisis terminable o interminable, sin dudar, porque en ello le va la posibilidad de ejercer como psicoanalista, debe elegir psicoanálisis interminable.

MIGUEL OSCAR MENASSA